Mi alma se ha desgarrado, me he quedado en la más mísera agonía, hasta dónde me ha traído el orgullo. Por eso lloraré hasta quedarme sin lágrimas, hasta que mi alma se sequé, hasta hacerme valiente. Pero hasta entonces pensaré en vos, mientras el dolor me arrebata la vida, poco a poco, y me deja sumisa en los brazos de Tánatos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario