Hoy quisiera escribir un poema que me recuerde por qué te quiero. Para entender la forma tan elocuente en que me miento. Pero siento que no podría ni escribir una linea llena de cinismo. Saber que se fue es como saber que he muerto y aun sigo respirando. Las lineas me queman, estas lineas me queman. confieso que me he convertido, de cierta forma, en lo que planeé ser. Pero se me salió de las manos mi felicidad, si es que alguna vez la tuve. A veces, no hoy, siento que me quiebro por dentro, que me pierdo entre recuerdos. Sin embargo hoy, por el contrario, siento que soy capaz de lanzarme desde un avión, sin paracaídas. Miento. Ya me he lanzado, sin saberlo.